jueves 26 de enero de 2012

Cosas buenas sí le pasan a la gente buena

Mientras hacía mi rutina laboral el día de hoy y creía que iba a tener una cutre semana debido a causas ajenas a mi alcance y ámbito de resolución recibí una linda e inesperada sorpresa en el correo: Un sobre de parte de Playmobil desde Alemania.

Por supuesto que aún espero la Gran Mansión mencionada en un posteo anterior, pero me pregunté que podría ser esto. "¿Un troleo por parte de Playmobil?" No podía ser.

Abrí el sobre con rapidez y ansiedad y me encuentro con las dos figuritas Playmobil que protagonizaron el video que la empresa de Zindorf dedicó para mí, con las pequeñas flores y todo, en perfectas condiciones. Definitivamente me alegró el día y me confirmó aún más la dedicación que tiene la compañía hacia sus clientes y fans. No podría sentirme más honrado y halagado con este precioso y desinteresado gesto.

A veces uno piensa que la única recompensa de hacer el bien es simplemente la sensación interna de haber hecho una buena acción. Pero ahora me convenzo de que la vida sí nos da la mano de vuelta, y tal como el mal karma es efectivo y pagamos con lágrimas nuestros malos actos, el karma positivo sí premia a quienes tratan de hacer el bien y evitan hacer daño a los demás dentro de su propio alcance.

jueves 12 de enero de 2012

Y gané el Playmo-concurso

Un humilde servidor, bienaventurado en los afectos familiares y amorosos, pero desafortunado en todo tipo de concursos y competencias, finalmente ha recibido un premio de vuelta por parte de la vida. En mi publicación de hace exactamente 1 mes solicitaba ánimo y apoyo para ganar un concurso de la afamada marca Playmobil.

Si bien me mantenía escéptico, puesto que desconocía si era elegible para ganar dicho concurso debido a mi nacionalidad y lejana ubicación geográfica, albergaba esperanzas de que mi historia sobre mis primeras figuras playmobil fuera no sólo la favorita de los usuarios, sino también del jurado en Alemania, el cual tenía la última palabra sobre la historia ganadora.

Una vez pasado diciembre comenzó el nerviosismo y las ansias por saber si realmente la vida me había sonreído, si me había devuelto la mano por todo el bien anónimo y desinteresado que he hecho sin esperar recompensa alguna, sino sólo por manifestar los altos valores éticos entregados por mis padres sobre trabajo, esfuerzo, sacrificio y empatía por nuestros cercanos.

Finalmente recibí un correo electrónico por parte de una ejecutiva de Playmobil en Alemania, confirmándome como el ganador de diciembre, y que podía pedir cualquier producto del catálogo en inglés. Como mi pasión por estos hermosos juguetes radica en la fotografía de estos, escogí uno de sus artículos más fotogénicos: la Gran Mansión.

Si bien esta casa no incluye mobiliario (ya que está pensada para ir completándola poco a poco), la ejecutiva me aseguró que además me incluirían sets adicionales para amoblarla. No podía estar más agradecido y feliz con esa noticia.

Si bien he sido un ciudadano honesto y nunca he esperado recompensas gratuitas de la vida puedo decir con propiedad que de verdad cosas buenas sí le ocurren a la gente buena.

Agradezco de todo corazón a quienes me ayudaron, en especial a mi pareja, quien también contribuyó en gran medida en que mi historia saliera escogida. Y ahora a esperar que lleguen prontamente a mi puerta.

Actualización

La gente de Playmobil me dedicó un hilarante video de felicitaciones especialmente para mí. Me siento muy halagado y honrado de que mi marca favorita se haya tomado el tiempo de hacerlo.

lunes 12 de diciembre de 2011

My first Playmo figures

Estoy participando en un concurso sobre historias con Playmobil, ¡la historia más votada se lleva un premio! Esto fue lo que escribí:

When I was 8 my dad gave me my first Playmobil set for my birthday: A pony wagon with two children figures. They immediately became my favorite toy. I usually took the red boy and the yellow girl everywhere I went. Playing with them in our small garden was my favorite activity after doing homework.

One day I got home from school and I found my toys were in boxes. My mom told me that she had to temporarily store them (including my Playmo-friends), as my dad and uncle were building new closets for the entire house. I asked her if at least I could have the red boy and the yellow girl back and she said it was ok. I found the boy, but never found the girl, which made me sad, and I always thought it made the little boy sad too. Playing with my Playmobil was never the same from that time.

Many years later, when I started earning my own money I began collecting Playmobil figures. My small collection soon became the subject of conversation in family meetings and among my closest friends, who have also contributed in the form of much appreciated gifts. One day a friend of mine told me that he had some Vintage figures at home and he would give them to me to enlarge my collection.

I was happily surprised to see that among those figures there was a little yellow girl, which not only completed my very first Playmobil set, but also brought the smile back to the lonely red boy. "You gave me the most important Playmo ever, thank you so much" I said to my friend. For a moment I recalled many memories of my childhood, playing with my beloved figures, giving me hours of fun stories and adventures.

Today these figures have a place of honor within my collection, they're a sort of "Adam and Eve" in my Playmo Story. And I thank my dad for giving me such a simple yet amazing toy when I was a kid, and my friend for making my collection emotionally complete.

Pueden votar y ayudarme con tan sólo instalar una aplicación de Facebook y votar por mi historia.