Para los amigos y conocidos de Felipe Varas Ubilla les informo de su
negativa a pagarme el resto de su deuda monetaria, acordada en buenos
términos hace algunos meses, y que desconoce en este momento. Sólo les
comento, por su propio bien, para que no hagan negocio alguno con él, ya
que además de carecer valores universales también se ha convertido en
un estafador.
martes, 3 de noviembre de 2015
lunes, 12 de octubre de 2015
De cuello blanco a cuello azul
Desde los tiempos de la universidad siempre me desempeñé laboralmente en actividades administrativas e intelectuales, por lo general frente a un computador sentado en el epítome del sedentarismo. Papeleo, educación, soporte y redacción de contenidos han sido el menú por años en mis dos trabajos anteriores.
Una de las características de ambos fue el grado de confianza y responsabilidad depositados en mí. Manejaba datos confidenciales y muy delicados de los cuales dependía la sustentabilidad de las empresas. De hecho en la primera compañía donde trabajé tuve llave de la oficina y clave de alarma casi desde el primer día.
La única exigencia fue firmar un contrato de confidencialidad de datos y vestir camisa y pantalón de vestir, ni siquiera corbata. El profesionalismo y la confianza se daban por sentado entre adultos.
Por circunstancias de la vida llegué a parar a un empleo de cuello azul en una empresa grande, de aquellas donde uno es sólo un número, un tornillo más del motor. La paradoja es que al firmar contrato te entregan un libro de bolsillo con el reglamento interno sobre orden, limpieza y presentación personal. Junto con los celos sobre horarios de entrada, almuerzos y salidas, más la revisión de mis pertenencias al término de mi turno, suponen un insulto a mi inteligencia, integridad y recomendaciones impecables.
Ese reglamento es apropiado para un liceo de enseñanza media, no para un adulto responsable, con criterio formado y sentido común. Sí, las personas somos diferentes, y más de alguno necesitará esa "luz" que no le dieron en casa o la escuela. Conocí realidades donde miembros de una disque "familia católica y con valores" hurtaba especies de sus lugares de trabajo para reducirlas por Internet o consumirlas en su domicilio, como si fuera lo más natural del mundo, pero manejar sin un rosario colgando del espejo retrovisor bien a la vista (qué chabacano) era buscarse el infierno seguro. Yo también he tenido algún tipo de carencia material, y también sentido frustración frente a las injusticias de un mundo imperfecto a causa de seres humanos desalmados, pero aún así nunca he robado bajo justificación alguna, como sí lo han hecho algunos políticos sin estima por la higiene personal.Sólo puedo decir que ojalá la empresa no busque lealtad o que "me ponga la camiseta por ellos", como señala el hilarante y trillado cliché de gerentes irresponsables. Mientras no haya reciprocidad pues yo me levanto sólo para ganarme las lucas en este momento, y si sale algo mejor, pues, que le digan adiós a mi cuerpo.
En fin, este año ha sido de lecciones, de cambios, de aprender cosas nuevas y conocer gente, de avanzar y crecer, porque sólo al ser obstinado e insistente se puede vencer la adversidad.
domingo, 20 de septiembre de 2015
Veinte años en un cuaderno
No, no es un sólo cuaderno, quizás sean unos 14 o 15. Desde 1995 que mantengo un registro histórico de eventos y emociones, antes de que existieran blogs y redes sociales para el tercer mundo. Tantas conversaciones verídicas para un alter ego real e imaginario a la vez.
Cuando no había valor ni la confianza para verter el corazón con alguien recurría a sus hojas. Escribía prácticamente a diario durante mi adolescencia, y a medida que fui madurando y confiando en las personas sólo escribía lo más importante. También cuando he estado triste o feliz ha sido una herramienta vital para desahogarme.
Muchas veces creí que cuando encontrara a mi media naranja dejaría de escribir, puesto que imaginaba que esa persona sería suficiente para compartir mis vivencias y sentimientos. Después de ya dos experiencias me doy cuenta de que nadie podrá ocupar ese lugar, un lugar muy íntimo, seguro y que jamás será desleal.
Me ayuda a mantener la perspectiva con respecto a mi pasado, a registrar errores y contar con las herramientas para no repetirlos, porque hechos y emociones se mezclan para crear sabiduría y confianza. A pesar de la naturaleza caótica del ser humano hay patrones que se repiten. Como me dijo un amigo muy querido, "un leopardo no cambia sus manchas", una lección que me demoré cinco años en aprender.
Hace un año tenía tres preocupaciones que tenían mi salud mental al borde del colapso. Hoy esas preocupaciones ya no existen. Sí, quizás tengo otras en este momento, pero estoy mucho más tranquilo y optimista. Tengo la misma sensación de un pintor frente a un lienzo en blanco y todos los colores del espectro.
Cuando no había valor ni la confianza para verter el corazón con alguien recurría a sus hojas. Escribía prácticamente a diario durante mi adolescencia, y a medida que fui madurando y confiando en las personas sólo escribía lo más importante. También cuando he estado triste o feliz ha sido una herramienta vital para desahogarme.
Muchas veces creí que cuando encontrara a mi media naranja dejaría de escribir, puesto que imaginaba que esa persona sería suficiente para compartir mis vivencias y sentimientos. Después de ya dos experiencias me doy cuenta de que nadie podrá ocupar ese lugar, un lugar muy íntimo, seguro y que jamás será desleal.
Me ayuda a mantener la perspectiva con respecto a mi pasado, a registrar errores y contar con las herramientas para no repetirlos, porque hechos y emociones se mezclan para crear sabiduría y confianza. A pesar de la naturaleza caótica del ser humano hay patrones que se repiten. Como me dijo un amigo muy querido, "un leopardo no cambia sus manchas", una lección que me demoré cinco años en aprender.
Hace un año tenía tres preocupaciones que tenían mi salud mental al borde del colapso. Hoy esas preocupaciones ya no existen. Sí, quizás tengo otras en este momento, pero estoy mucho más tranquilo y optimista. Tengo la misma sensación de un pintor frente a un lienzo en blanco y todos los colores del espectro.
miércoles, 12 de agosto de 2015
Quiero un atardecer
Quiero un atardecer contigo a la orilla del mar.
Quiero un atardecer escuchando las olas rompiendo en la orilla de la playa.
Quiero un atardecer sintiendo el calor del sol y la frescura de la brisa marina.
Quiero un atardecer tan sólo adornado por tu sonrisa y la suavidad de tu mano.
Pero por sobretodo, quiero un atardecer con tu teléfono apagado...
Para que no llame tu madre con complejo de sistema solar pidiendo que le barras el patio o le bajes el paquete de harina de la despensa.
Para que no llame tu hermana pidiendo a última hora que le cuides a sus hijos porque le salió una invitación de la amiga del colegio en la noche.
Para que no llame el amigo aleatorio preguntando "¿Qué haces?" y terminen hablando media hora poniéndose de acuerdo para juntarse a beber cerveza barata justo el día y hora que teníamos una cita.
Para que no llame tu otra hermana pidiendo que le compres un número de la lotería cinco minutos antes de que se cierran las apuestas.
Para que no llame la novata con la que trabajas preguntando sobre cómo se redacta un email.
Para que no suene el mensaje grupal de WhatsApp con el vigésimo torpe y aburrido meme sacado de Facebook, ni la quincuagésima séptima foto del día del último infante nacido en tu familia.
...
Quiero un atardecer, con la presencia de tu compañía y la ausencia de tu teléfono...
(Pero creo que eso, últimamente, es pedir demasiado)
(Pero creo que eso, últimamente, es pedir demasiado)
sábado, 11 de abril de 2015
Dar vuelta la página
Al enfrentar la pérdida de una persona que creías importante en tu vida siempre todo se vuelve de cabeza. Una crisis así puede llegar incluso a afectar físicamente al individuo: falta de apetito, alteraciones del sueño, erupciones o rebrote de acné en la piel, entre un montón de etcéteras.
Ya sea si la pérdida sea por un fallecimiento de un ser querido o la ruptura de una relación las cinco fases del duelo son prácticamente las mismas. Hay veces en que las cuatro primeras se intercambian de lugar, pero al final siempre llega la quinta al final: la aceptación.
Cada quien vive tiempos distintos de duelo. Hay quienes les dura días, a otros les podrá durar años. Sin embargo, la incertidumbre de desconocer cuánto nos durará personalmente al experimentar dicha situación puede llegar a ser peor incluso que la propia etapa de la melancolía.
No obstante hay factores que nos pueden ayudar a superar de mejor manera el duelo personal, sea cual sea su tipo. En primer lugar está la familia, quien conoce perfectamente cómo somos, cuáles son nuestros valores y sobretodo el lugar que tenemos en este mundo. También están nuestros amigos, aquellos que han estado en los buenos y malos momentos, quienes te han hecho favores y a la vez les has devuelto la mano, o al revés, da igual, es parte de la amistad. Su apoyo incondicional y su perspectiva parcial e imparcial siempre resulta un valioso aporte en nuestra recuperación.
Aunque hay otros factores no tan positivos que aún así, tomándolos desde un punto de vista justo y práctico, nos ayudan a ponernos de pie. Como por ejemplo, en el caso de las relaciones, si tu pareja anterior te dejó y rehizo su vida con otro individuo en menos de un santiamén da el pie para que no haga lo mismo... No precisamente conseguir a otra pareja, sino más bien considerar en ya no invertir sentimientos, emociones o anhelos en aquel quien se alejó voluntariamente de ti. Esa persona ya no piensa en ti, ya no te considera, ya ni siquiera tendrá el deber de decirte la verdad.
No necesitas sentir rabia, para qué desgastarse por alguien que ya no ha de valer un céntimo ahora, sin importar cuán valioso haya sido en el pasado. Tu posible ira personal ni siquiera le molestará el equivalente del aleteo de un mosquito por la noche. Sus distracciones presentes son más poderosas, de modo que ¿para qué molestarse?
Siempre nos han dicho que lo que no nos mata nos hace más fuerte. No sé hasta qué punto será cierto, he pasado por este tipo de pérdidas en el pasado y he sobrevivido, sin cambiar mi propia esencia. No he perdido la capacidad de amar, creer o confiar, pero admito que cada vez parecieran ser pruebas más difíciles. Pero tal como escuché de una persona muy sabia, "las estaciones cambian, las personas no". Quien siga sus propios valores sin traicionarlos seguirá siendo así, y quien siga siendo desleal, seguirá siendo desleal, lo que representa una advertencia para el resto.
Por suerte de mi experiencia personal puedo sacar dos situaciones positivas. La primera es haberme quedado con lo bueno de la relación que tuve. Si bien hubo altibajos, también conservo hermosos recuerdos y la satisfacción de haber amado verdadera e incondicionalmente, de manera tal que tengo la conciencia tranquila.
Y segundo, que ya entra en el plano práctico, aprendí que no importa cuán enamorado uno pueda estar, todo tipo de asuntos financieros debe tratarse por separado, cada cuenta llevarse individualmente y contar con algún tipo de protección legal en este aspecto. Un WiiU, un Kia Sportage, entre tantas cosas materiales que disque se compraron "a medias" (aunque el costo mayoritario lo asumí) representan piedras en el zapato todavía pendientes y que dificultan la fase de aceptación. Sí, son cosas, pero que en algún momento tuvieron un significado importante, y por lo tanto deben saldarse para quedar a mano con la vida.
Sí, una valiosa lección que me ha tocado aprenderla prácticamente a palos, pero que por suerte no se repetirá en el futuro. También he aprendido a identificar a personas aprovechadoras, que no caen muy lejos del árbol, sobretodo con una caótica parentela, lo que me permitirá evitar, filtrar y desechar este tipo de individuos sin sentirme culpable en lo absoluto.
Me tocó ser adulto de cristal, y después de casi perder mi propia esencia he vuelto a mi personalidad original, quizá algo ingenuo aún, debido a mi falta de malicia o egoísmo, pero ya más sabio y atento a las condiciones presentadas en un mundo un tanto individualista y superfluo. Quizás haya algunos que no avancen o hasta involucionen a un estado casi patéticamente adolescente, pero ése no es mi problema. Elegí crecer, madurar, ser un mejor hombre, y ya hay alguien que aprecia eso: yo mismo, y si alguien más sabe apreciarlo y valorarlo, pues, bienvenido sea.
(Publicación inspirada por y dedicada a mi amigo Juan, quien ha tenido la generosidad de compartir conmigo su experiencia y sabiduría con este pequeño saltamontes, y quien me ha animado a retomar una actividad tan satisfactoria como es la escritura)
jueves, 27 de noviembre de 2014
Civilization: Beyond Earth, apreciaciones personales
Desde que vi el trailer de Civilization II hace 15 años que me volví ávido seguidor de la serie Civilization de Sid Meier: un juego que simula el desarrollo completo (pero abreviado) de una civilización, desde el descubrimiento de la agricultura hasta la exploración espacial. He experimentado toda la franquicia y puedo decir que por lo general no me ha defraudado, salvo su última entrega... De acuerdo, soy un fanboy, hablemos de que quedé con gusto a poco.
Civilization: Beyond Earth toma a la humanidad y la embarca en un épico viaje con el fin de colonizar un planeta alienígeno, ya que de acuerdo con la línea histórica la estupidez humana ha dañado irreparablemente nuestra Tierra. Sid Meier ya había lanzado un juego con esta premisa, Alpha Centauri, el cual había dejado la vara muy alta con su fascinante historia y profundidad. Los fanáticos pedimos una secuela durante más de una década, y Firaxis respondió.
BE tiene el mismo motor que Civilization V, lo que quiere decir que esencialmente es la misma persona con un vestido diferente.El arte está bastante bien logrado y la jugabilidad resulta satisfactoria, pero considerando que estamos frente a un cambio estético de un juego ya consolidado (aunque Firaxis insista que no es del todo así) el título se ha quedado en un maquillaje de un copiar/pegar. Veamos los puntos flojos y que podrían mejorar ya sea con un parche, una actualización o una expansión:
Narración. Sí, las comparaciones son odiosas, pero se justifican con un juego que debería ser mejor que su antecesor. AC dejaba entrever mejor aún su historia general con las citas de cada uno de sus personajes, más una narradora y narrador neutros, lo que conseguía una atmósfera capaz de involucrar al jugador quien desarrollaba una atracción o aversión hacia las facciones dependiendo de su propia visión real.
Árbol tecnológico y Civilopedia. Si bien en Firaxis querían innovar con su concepto de web tecnológica (que reemplazaba al árbol tecnológico) gráficamente se han quedado atrás. Tenemos una especie de planetario bicolor visualmente confuso y misterioso, lleno de íconos similares que sólo revelan su propósito una vez que colocamos el mouse sobre ellos. La Civilopedia, que textualmente está muy bien lograda, presenta esta misma desventaja gráfica.
Inteligencia Artificial. Lo sabemos, no existe la inteligencia artificial perfecta, pero al menos puede evolucionar. Después de jugar toda la saga puedo concluir que las decisiones tomadas por los rivales no distan mucho de un título a otro, los acuerdos diplomático-comerciales ofrecidos por la IA siguen siendo ridículos (¿2 tecnologías y 3 recursos a cambio de dos centavos? Ni hablar), su molestia por las decisiones internas de mi civilización, etc. Y el gran tema de interés ha sido la IA de los trabajadores, que ignoran los recursos estratégicos, construyen mejoras para la ciudad más distante desde donde estén ubicados en el momento y además construyen casi exclusivamente la mejora más costosa del juego, sacrificando la economía global.
Automatización. Si bien se relaciona con el punto anterior es un tema que merece un enfoque singular. En las etapas avanzadas del juego resulta tedioso monitorear cada decisión de cada aspecto del juego: producción de cada ciudad, movimiento de cada trabajador, de cada unidad militar, etc. Recuerdo la opción de "gobernador" de AC que permitía que las ciudades tomaran la decisión de qué producir, lo que resultaba un alivio para que el jugador se concentrara en objetivos globales.
Arte multimedia. Una de las fuertes críticas que recibió Civ III fue la desaparición de los videos de las maravillas, reemplazándolas por una breve imagen emergente y una mediocre cortina musical, que dicho sea de paso era idéntica para cada maravilla. Al salir Civ IV los fans pudimos apreciar la vuelta de los videos para las maravillas. Luego con Civ 5 nos volvimos a llevar una triste decepción nuevamente con imágenes estáticas, aunque un poco más "artísticas". Cuál era la gran crítica, que una imagen no producía el mismo efecto de satisfacción que un video al construir una maravilla. Pues bien, en BE la terminaron de arruinar magníficamente. Junto con la plana narración cada maravilla viene acompañada con la casi etérea imagen estilo "concept art" sobre un cianotipo, la cual se asemejará más a un repuesto automotriz que a un proyecto arquitectónico de envergadura colosal. Algo similar ocurre con cada tipo de victoria. Si hasta Call to Power pudo incluir videos BE también debería hacerlo.
![]() |
| ¿De verdad? ¿Es un edificio o un carburador? |
Lo que quisiera ver
A lo largo de toda la saga cada entrega se ha destacado por regalarnos un caramelo, algo que hace especial y atractivo el hecho de jugar. Éstas han sido mis destacados favoritos que podrían ser considerados en una expansión de BE o incluso en una futura versión de Civilization.
Civilization II. Obviamente los videos para maravillas, realistas, con significado y música apropiada. El consejo de ministros, interpretados por actores reales, y que además cambiaban de vestimenta dependiendo de la época, o para el caso de BE, de afinidades. Los íconos de personas representando 1 unidad de población, mostrando su estado de ánimo, y la cantidad de población real en cada ciudad.
Civilization III. El cambio de vestimenta y fondo de los líderes cuando cambiaban de época, algo que eché de menos en Civ 4 y 5 (¿cuán lógico es ver a Shaka con las chozas de fondo y los tótems de cráneos de elefante si está a punto de lanzar sus misiles nucleares?). La vista interna de las ciudades, que daba cierto aire de realismo y logro a la función de líder. La construcción y personalización del palacio a medida que crecía la felicidad de la civilización. (Estos dós útimos elementos provienen de Civ II, pero fueron perfeccionados magistralmente en esta entrega).
Alpha Centauri. La AI de este juego es particularmemte satisfactoria en cuanto al gobernador de cada ciudad y la diplomacia textual, mucho más realista y cómoda que la de cualquier Civ. La completa atmósfera multimedia del juego proporciona una experiencia que te vuelve realmente el líder de una facción y no un obervador o deidad.
Civilization IV. Globalmente ésta ha sido la mejor entrega, con un balance general de lo más destacado de la saga. Lo más destacado puede ser la gran variedad de mejoramientos del terreno (no sólo limitado a granjas o minas) y el sistema cívico, por lejos más simple y efectivo que las "políticas públicas" de Civ V, dependientes tanto de tecnología como de la cantidad de cultura. Ver algunos edificios y las maravillas en el mapa, sobresaliendo de las ciudades, también otorga un toque de realismo. Por último la adición de grandes personajes, unidades especiales que daban un gran empujón en alguno de los ámbitos de la civilización,
Civilization V. Visualmente resulta el más atractivo, y sin embargo es el más abstracto. Mi característica favorita es toda la mecánica cultural, con grandes obras literarias, artísticas y musicales.Cada fragmento compensaba un poco la carencia de videos para las maravillas.
Buen juego, mejorable
Si bien BE resulta algo novedoso y se cumple la satisfacción de continuar la historia humana después de lanzar la nave espacial en la serie Civ, he quedado con gusto a poco y me sigo declarando viudo de Alpha Centauri. El sentido de logro y de cumplir una meta son reducidos a victorias planas y genéricas, donde lo especial está más próximo a lo común, cual mezquino bono navideño. Las expansiones de Civ 5 incluyeron características que no estuvieron pensadas en un primer momento para el juego base, de modo que aún queda esperanza de que Firaxis se ponga a trabajar y mejore el juego que debió ser desde un principio. Sus verdaderos fanáticos, por mucho que se quejen, igual estaremos dispuestos a pagar por una expansión que satisfaga los requerimientos de su clientela.
Al menos el intro me encantó, creo que todos veríamos un largometraje con esta premisa...
lunes, 20 de enero de 2014
domingo, 27 de octubre de 2013
La traducción en la era de la revolución informática
Mientras hacía limpieza de primavera en mis atascados cajones me encontré con un extracto de una exposición que hice para el III Congreso Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación, el cual se llevó a cabo en octubre de 2003. Para ese entonces acababa de terminar mi carrera, pero un error burocrático, del cual tuve la mitad de la culpa no pude oficialmente egresar ese mismo año. No me afecttó demasiado pues seguí ejerciendo labores de ayudante durante el resto del año.
Mi discurso fue bastante lúdico, y no es porque lo diga yo, sino porque mi ponencia trató un tema de actualidad ligado a intereses y habilidades, además de insertar divertidas anécdotas lingüísticas que despertaron a la adormilada audiencia.
Lamentablemente mi disertación completa se perdió, ni siquiera he encontrado respaldos en mis cuentas de email, pero al menos encontré este resumen que plasmo en este medio a fin de contribuir a una cura parcial de mi mal de Diógenes:
La traducción en la era de la revolución informática
Vivimos en un mundo donde la economía ya no se mueve solamente gracias a la manufactura de productos, sino también al manejo y control de la información, cuya manipulación se realiza fundamentalmente en los medios de comunicación y computación.
Las herramientas informáticas encontramos la red de redes, Internet, una gran biblioteca que nos puede resultar muy útil si sabemos cómo obtener el máximo provecho de ésta.
Sin embargo, con la aparición de nuevas tecnologías, también surge el debate de cómo utilizarlas de tal manera que no faltemos a nuestra moral profesional. Es preciso ser cautelosos al utulizar información que represente el trabajo y esfuerzo de terceros.
En un mundo cada vez más globalizado, donde se ha roto las barreras de la distancia, debemos dar a conocer la importancia de nuestra profesión y cómo ayudaría a las empresas a expandirse a nuevos mercados. Nuestro trabajo puede adaptar las ofertas de una compañía a un territorio en específico o bien puede generalizarlas para presentarlas a un mercado más amplio y multicultural.
Nuestro arte ha cumplido una función esencial en el proceso de diseminación del conocimiento humano, y a los comienzos de la era informática, dicha difusión seguirá más vigente que nunca.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Promociones telefónicas y clientes insatisfechos: El caso Jazztel
Una de las estrategias comerciales más populares entre las empresas de servicios es el telemarketing: llamadas efectuadas a una lista de clientes potenciales ofreciendo prestaciones proporcionadas por su compañía. Es el paso siguiente a la publicidad por los medios tradicionales, pero a diferencia de esperar un resultado a mediano plazo la voz plublicitaria está allí mismo para vender el servicio en ese mismo momento. Un método agresivo pero efectivo si la empresa es capaz de ofrecer una ventaja o un beneficio adicional por sobre el servicio ya proporcionado al cliente por la competencia.
Desde el punto de vista del cliente puede llegar a ser un trámite engorroso, en especial si contrata un nuevo proveedor de telecomunicaciones. Debe esperar a un contratista de la misma empresa para que realice las instalaciones en el hogar para el caso de telefonía fija, televisión por cable e Internet, o realizar el trámite de portabilidad numérica y pasar a retirar el equipo en el caso de telefonía celular.
En apariencia precisamente el último ejemplo debería ser el más sencillo, puesto que existe una mayor dependencia de nuestro tiempo y voluntad de acudir a una sucursal a firmar el contrato y retirar el equipo que de los representantes de la empresa. Ahora bien, ¿qué sucede si llegamos allá y nos dicen que los términos pactados no corresponden a la realidad, pero que aún así debemos aceptar los términos y condiciones que nos imponen sólo porque dijimos por teléfono "sí, quiero contratar"?
Tomemos como ejemplo este caso de un cliente que contrató cierto plan y equipo, pero al momento de concretar el acuerdo comercial los términos no coincidían con lo que se le ofreció originalmente en el telemarketing, específicamente sobre el equipo, un smartphone de última generación con un costo mínimo, pero según los ejecutivos de la sucursal en realidad correspondía a un teléfono muy inferior al ofrecido desde un primer momento. Y la peor parte radica en para poner término al contrato había que pagar un costo asociado, específicamente el valor del equipo.
Una visión más detallada de esre caso revela que el call center que ofreció el contrato original aparentemente es un servicio externo contratado por la empresa de telecomunicaciones, y que ni siquiera tiene su sede en el mismo país. Por supuesto, el telemarketing por outsourcing es una práctica bastante común en estos días, no obstante cuando nos enfrentamos a estas instancias ambas empresas se lavan las manos y se culpan una a la otra, y el cliente queda en medio de una disputa en la que no tiene culpa alguna, y por el contrario, resulta absolutamente perjudicado económica y moralmente. Además cualquier vacío legal existente suele favorecer a las empresas y no al cliente.
¿Qué podemos concluir de las empresas de servicios, entonces? Lógicamente no todas presentan una deficiente atención a sus subscriptores, pero ¿no son precisamente la calidad y relación con sus clientes los motores esenciales que mueven a su modelo de negocio? ¿Cuál es el propósito de crear publicidad tradicional y multimedia, además de promover sus servicios si al fin y al cabo contarán con una cartera de contratantes insatisfechas que literalmente HUIRÁN de cualquier prestación y la misma empresa en el momento que se abra una ventana legal para ellos? ¿Acaso resuta más fácil contratar a un cliente nuevo que mantener "leal" a uno existente?
Es muy bien sabido el dicho de que "1 cliente satisfecho compartirá su experiencia con 5, 1 cliente insatisfecho la compratirá con 20". Con el poder de las redes sociales esas cifras se multiplican notoriamente, entonces ¿están las empresas dispuestas a asumir el riesgo de seguir perdiendo clientela debido a un mal manejo de sus propias políticas? No estamos quí para dar cátedra de ética y moral a los ejecutivos que toman esta clase de malas decisiones, es simplemente una pérdida de tiempo, pero sí tenemos la facultad de ejercer nuestras preferencias comerciales con nuestra propia billetera y comunicarlas abiertamente al mundo, y eso les daña, y al finales la única manera de hacerles cambiar a un comportamiento más ético y cercano a la realidad de las personas que financian su expansión y ganancias.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
PSP 2000 Slim Y Accesorios Multimedia a la venta
- Consola PSP 2000 SILVER en excelente estado.
- En su caja original.
- Incluye los siguientes accesorios y complementos: cargador original, auriculares originales PSP más micrófono y alargador (para Skype), funda rígida, funda blanda, manual de instrucciones y documentación legal, cable componente 5 RCA (requiere TV con progressive scan, usualmente cualquier LCD/LED cuenta con esta tecnología), juego original Daxter, 5 episodios de Family Guy (subitulados al español), Memory Stick de 2 GB (formateable y precargado con algunos juegos para DEMOSTRACIÓN).
- Firmware 6.39 PRO-B8.
- No hago permutas ni vendo los accesorios de la consola por separado.
- Envío a oficinas de TurBus a cargo del comprador previa confirmación de depósito bancario (no acepto cheques).
- Entrega personal sin costo adicional dentro de cualquiera de las estaciones de Metro Valparaíso.
- Entrego personalmente en Santiago dentro de la Línea 1 con un costo extra de $5000.
- Valor final negociable hasta en 3 cuotas, entrega/envío de la consola condicionado al pago efectivo de la última cuota.
sábado, 6 de julio de 2013
Tu 'gozo en el alma' MOLESTA
Si estimo que la religión organizada ya es innecesaria y que es culpable de secuestrar la espiritualidad humana, la "gente" del video definitivamente no debería existir. Sus molestos ruidos que traspasan la privacidad de las personas representan una falta de respeto tremenda. Ellos tienen el derecho a creer lo que se les antoje y darle el diezmo al pastorcito estafador y bigotón que quieran, pero no vengan a interrumpir la tranquilidad de las personas que sí trabajamos y merecemos descanso y paz. Los denunciaré hasta que las mismísimas 'piedras se pongan a cantar' (algo que, obviamente, no ocurrirá).
miércoles, 29 de mayo de 2013
Mis 2000
Viví el amanecer del nuevo milenio en ambiente universitario, un extraño mundo que cambiaba a la velocidad del viento invernal, donde un día pensabas que tenías amigos y al día siguiente volvían a su ciudad de origen sin siquiera un adiós. Fue una etapa bastante solitaria, en la que trataba de concentrarme en mis estudios, en tener buenas calificaciones y cumplir con los deberes de cierta secta religiosa que prefiero olvidar.
Jornadas maratónicas en que pasaba prácticamente todo el día en la facultad, a veces sin almorzar, tratando de integrarme a los grupos que formaban mis compañeros de asignaturas, pero la verdad me sentía más cómodo en la biblioteca, buscando las últimas revistas de Newsweek o simplemente escuchando música de mi reproductor de cassettes... Sí, en aquella época aún se utilizaban tales aparatos, aunque ya iban de salida. Como nunca me ha gustado escuchar radio llevaba cintas con las bandas sonoras de mis animés favoritos como Robotech, Evangelion, Slam Dunk, etc. Dibujar también llenaba las horas mientras esperaba la siguiente clase.
Y mientras me sumergía dentro de mi pequeño mundo seguro era inevitable fantasear con momentos mejores y compañía agradable. Si bien aquella organización religiosa azotaba fuerte con el látigo de la exigencia y la disciplina moral, había alguien que hacía que todo eso valiera la pena. Una amistad recíproca, combinada con un prohibido amor secreto. Recuerdo que me gustaba mirar desde la terraza del tercer piso y contemplar la calle, buscando su rostro, esperando que me viniera a rescatar con su sonrisa que le daba cuerda a mi mundo. Eso, por supuesto, en la realidad nunca ocurrió. Creo que me acompañó un par de veces a la cineteca de la facultad a ver animación, aunque sí fue mi "cita" en la recepción para los alumnos de primer año homenajeados por obtener el mejor puntaje en la prueba de admisión (P.A.A. en su tiempo, P.S.U. en la actualidad).
Por supuesto todo eso acabó cuando renuncié a dicha secta y por ende esa amistad se terminó abruptamnte en un dramático episodio de devolución de artículos mutuamente prestados, resentimento y hasta lágrimas, aunque increíblemente no de mi parte.
Mi vida posterior a eso fue aún más solitaria, interrumpida solamente por algunos trabajos en grupo y reuniones sociales a las que me auto-obligaba a asistir para mantener nociones de contacto humano. Hice buenas amistades, lo reconozco, conocí a seres brillantes y acogedores, quienes han seguido su propio rumbo como naturalmente ha de ser.
Durante todo ese tiempo mi refugio fueron mis hobbies en casa, como disfrutar de la animación emitida por la TV abierta, mis juegos de computador o visitas a la juguetería donde llegaban figuras Playmobil. Internet también abrió un nuevo mundo de posibilidades y conocimientos. Hasta conseguí mi primer empleo como ayudante de laboratorio de computadores, dinero que ahorrado y estrujado al máximo me permitió darme mis primeros gustos y con el que incluso compré mi primer celular, cuya compra me hizo sentir como un auténtico adulto por primera vez en mi vida.
Si bien Internet y contar con mi propia línea privada me permitió emprender la búsqueda de un alma gemela al final del día me sentía igual de solo. Tenía email, nadie me escribía. Tenía celular, el cual nunca sonaba. Tenía tantas ganas de encontrar a alguien con quien compartir mi tiempo, mis gustos, mis aficiones y además mi corazón, que anhelaba sentirse querido y deseado.
Sin embargo llegó la hora de crecer y madurar, y con eso la hora de escalar laboralmente en el escaso mercado de la región para profesionales como yo. Me concentré en mis trabajos y para relajarme seguí con mis hobbies de siempre. En el camino y sin buscar mucho en realidad fue apareciendo gente que por suerte quedó en el camino, hasta que alguien apareció y compartió su vida un tiempo, siendo testigo de mi renuncia a mi trabajo universitario, de una larga y humillante cesantía, de la bendición de haber encontrado un buen trabajo en el mundo privado y, finalmente, de ser parte de la causa de una irresponsable enfermedad gástrica que culminó en una estresante ruptura y la extirpación de un órgano no vital.
Lo anterior, si bien inicialmente me dejó con un forado en el corazón, me sirvió para crecer emocionalmente, sobretodo para ser más cauteloso de la gente que empezara a conocer y para tener mayor amor propio. Nuevamente pasaron y se fueron personajes, hasta que llegó quien siempre quise que llegara.
Los altibajos laborales siempre estuvieron a la orden del día, pasando de un futuro prometedor al borde de un nuevo desempleo y viceversa. Tantos cuestionamientos vocacionales que llegaron demasiado tarde, hasta que después de un largo período de tira y afloja volví a caer en la cesantía, aunque esta vez con una malla salvavidas llamada compensación y seguro laboral, lo que me permitió desenvolverme durante unos meses hasta que al fin, cuando estaba a punto de caer en la desesperación un buen ex colega me ofreció el actual puesto donde me desempeño, el cual definitivamente no doy por sentado y hago mi mayor esfuerzo para ser considerado un elemento positivo dentro de la empresa. Las recompensas no son gratuitas, cuestan bastante trabajo, y estoy más que dispuesto a ganármelas.
Finales de la década, comienzos de la década y todavía sigo de allegado en el nido paterno. Es más fácil emprender una vida independiente con un cónyuge al lado... Y con una profesión más rentable, por supuesto. Mi gran objetivo es adquirir mi propio domicilio a corto-mediano plazo, una caminata cuesta arriba pero que estoy decidido a seguir. Con una mano del buen karma que tengo acumulado de seguro sí es posible.
viernes, 15 de febrero de 2013
La ira del coleccionista
Se podría decir que me gustan las figuras Playmobil desde que las conocí cuando tenía 7 u 8 años. Su sonrisa y versatilidad los convertían en un juguete perfecto para mí, pero fue ya de mayor que los empecé a coleccionar, cuando mi miserable sueldo de ayudante en la universidad podía comprarlos en su máximo estado de oferta en una juguetería del puerto. Compré hasta que simplemente se agotó el stock, pues la tienda no volvió a importarlos. Resulta frustrante recordar lo baratos que eran comparados con la actualidad, pero el dinero que recibía por tantas horas de trabajo apenas si alcanzaba para mantener mis escasos gastos de universitario pseudo-independiente.
Adquiría simplemente lo que me gustaba más de todo el surtido, y obviamente lo que era capaz de costear. La colección creció exponencialmente hasta que llegó el término súbito del stock en la tienda. La pausa duró varios años, hasta que un megamercado de la región los comenzó a traer en tímidas cantidades y a precios exageradamente inflados. Adquirí unos cuantos con mucho esfuerzo y el último, el barco pirata 5736, casi fue un regalo cuando los empezaron a liquidar. Recuerdo que también vi el Arca de Noé a precio de huevo, y ahora me arrepiento de no haberla comprado.
Un nuevo hiato de un par de años hasta que encontré otro proveedor, también con precios excesivos pero esta vez con mayor variedad, y me convertí en su cliente cuando arrojó una oferta de todos sus productos con un descuento del 40%. Aproveché de comprar dos joyitas increíbles, como lo son el avión 4310 y el tren 4011, artículos que sólo soñaba con tenerlos cuando ojeaba el diminuto catálogo con que vienen las cajas más pequeñas.
Con el tiempo descubrí nuevos proveedores de figuras nuevas y usadas, por lo que he ido ampliando orgullosamente mi colección.
Como coleccionista me ha tocado conocer a otros con la misma pasión por este increíble juguete, de diversas edades, culturas y nacionalidades. Ninguno igual al otro, cada uno con su propia preferencia temática y estilo lúdico y fotográfico.
Existe cierto tipo de coleccionista que se ha quedado pegado en el pasado, cuando Playmobil fabricaba figuras simples y minimalistas con sólo unos cuantos temas como el medieval, el lejano oeste y la construcción. Despliegan orgullosos ejércitos de caballeros o vaqueros, junto a impresionantes castillos o fuertes hechos con cientos de piezas antiguas casi de imposibles de conseguir en la actualidad.
Bajo este contexto todos ellos están expectantes sobre lo nuevo que lanzará la juguetera en el año fiscal y... Llega la decepción, la frustración, la ira y finalmente la resignación. ¿Por qué? Porque Playmobil saca temas y líneas de figuras que les resultan incompatibles que su colección específica constituida principalmente de figuras clásicas.
Críticas por aquí, inconformismo por allá, boicoteos y un ramillete de reacciones negativas ante la nueva línea de juguetes del año, todo porque las hadas no quedan bien con el pueblo del oeste, o porque los accesorios del dragón recién sacado al mercado no le quedan al reptil de juguete adquirido en la niñez. Existen literalmente cientos de razones que podrían provocar estas rabietas.
Sin embargo lo que olvidan la mayor parte del tiempo es que Playmobil es una empresa, un negocio, el que evoluciona como cualquier otro adaptándose a los nuevos tiempos a fin de mantenerse vigente en el mercado, ¿de qué? de juguetes. ¿Para quién? para los niños, pero no de los 70, 80 o 90, sino los del nuevo milenio, los que obviamente son diferentes a los de antaño.
Pero el fanatismo supera este raciocinio, y he llegado a leer comentarios en redes sociales como "Playmobil no está escuchando la voz de los coleccionistas y blá blá blá, estoy muy enojado", como si el departamento de mercadotecnia dependiera del loquito de 40 años que aún juega con monitos (qué cinismo de mi parte, jeje)... Sólo le faltaba exigir un puesto en la junta directiva cobrando 100.000 euros al año y mandar a fabricar 100 versiones Playmobil del Che Guevara.
La empresa alemana sí reconoce el mercado de coleccionista y ha puesto en su sitio web una serie de referencias antiguas ligeramente modificadas. Por supuesto, la disponibilidad geográfica de estos artículos sigue las pautas de un estudio de marketing. Ningún negocio está dispuesto a ofrecer sus productos o servicios en un lugar que represente pérdidas para la compañía.
En mi caso personal no tengo preferencia por alguna temática específica, de modo que le doy la bienvenida a todo lo nuevo que salga, sea lo que sea y por muy "renovados" que sean sus diseños. Aunque admito que prefiero más lo moderno que lo histórico o de fantasía.
Reconozco que me gustaría una tienda oficial en mi país, puesto que los distribuidores que conozco cobran precios realmente muy alejados de la realidad alemana. No es posible que una figura que allá cuesta un par de euros aquí cueste el triple o hasta a veces el cuádruple. Comprendo que existen costos de importación, pero estamos hablando de países, no de planetas. El resto es simplemente usura desvergonzada.
Por mi lado sólo me queda urguetear en el mercado online local, tiendas de segunda mano y darme gustos contados con los comerciantes de la capital. Encontrar una figura en buen estado y que te guste es casi como hayar una pepita de oro después de meses de lavar y examinar guijarros en el río.
Adquiría simplemente lo que me gustaba más de todo el surtido, y obviamente lo que era capaz de costear. La colección creció exponencialmente hasta que llegó el término súbito del stock en la tienda. La pausa duró varios años, hasta que un megamercado de la región los comenzó a traer en tímidas cantidades y a precios exageradamente inflados. Adquirí unos cuantos con mucho esfuerzo y el último, el barco pirata 5736, casi fue un regalo cuando los empezaron a liquidar. Recuerdo que también vi el Arca de Noé a precio de huevo, y ahora me arrepiento de no haberla comprado.
Un nuevo hiato de un par de años hasta que encontré otro proveedor, también con precios excesivos pero esta vez con mayor variedad, y me convertí en su cliente cuando arrojó una oferta de todos sus productos con un descuento del 40%. Aproveché de comprar dos joyitas increíbles, como lo son el avión 4310 y el tren 4011, artículos que sólo soñaba con tenerlos cuando ojeaba el diminuto catálogo con que vienen las cajas más pequeñas.
Con el tiempo descubrí nuevos proveedores de figuras nuevas y usadas, por lo que he ido ampliando orgullosamente mi colección.
Como coleccionista me ha tocado conocer a otros con la misma pasión por este increíble juguete, de diversas edades, culturas y nacionalidades. Ninguno igual al otro, cada uno con su propia preferencia temática y estilo lúdico y fotográfico.
Existe cierto tipo de coleccionista que se ha quedado pegado en el pasado, cuando Playmobil fabricaba figuras simples y minimalistas con sólo unos cuantos temas como el medieval, el lejano oeste y la construcción. Despliegan orgullosos ejércitos de caballeros o vaqueros, junto a impresionantes castillos o fuertes hechos con cientos de piezas antiguas casi de imposibles de conseguir en la actualidad.
Bajo este contexto todos ellos están expectantes sobre lo nuevo que lanzará la juguetera en el año fiscal y... Llega la decepción, la frustración, la ira y finalmente la resignación. ¿Por qué? Porque Playmobil saca temas y líneas de figuras que les resultan incompatibles que su colección específica constituida principalmente de figuras clásicas.
Críticas por aquí, inconformismo por allá, boicoteos y un ramillete de reacciones negativas ante la nueva línea de juguetes del año, todo porque las hadas no quedan bien con el pueblo del oeste, o porque los accesorios del dragón recién sacado al mercado no le quedan al reptil de juguete adquirido en la niñez. Existen literalmente cientos de razones que podrían provocar estas rabietas.
Sin embargo lo que olvidan la mayor parte del tiempo es que Playmobil es una empresa, un negocio, el que evoluciona como cualquier otro adaptándose a los nuevos tiempos a fin de mantenerse vigente en el mercado, ¿de qué? de juguetes. ¿Para quién? para los niños, pero no de los 70, 80 o 90, sino los del nuevo milenio, los que obviamente son diferentes a los de antaño.
Pero el fanatismo supera este raciocinio, y he llegado a leer comentarios en redes sociales como "Playmobil no está escuchando la voz de los coleccionistas y blá blá blá, estoy muy enojado", como si el departamento de mercadotecnia dependiera del loquito de 40 años que aún juega con monitos (qué cinismo de mi parte, jeje)... Sólo le faltaba exigir un puesto en la junta directiva cobrando 100.000 euros al año y mandar a fabricar 100 versiones Playmobil del Che Guevara.
La empresa alemana sí reconoce el mercado de coleccionista y ha puesto en su sitio web una serie de referencias antiguas ligeramente modificadas. Por supuesto, la disponibilidad geográfica de estos artículos sigue las pautas de un estudio de marketing. Ningún negocio está dispuesto a ofrecer sus productos o servicios en un lugar que represente pérdidas para la compañía.
En mi caso personal no tengo preferencia por alguna temática específica, de modo que le doy la bienvenida a todo lo nuevo que salga, sea lo que sea y por muy "renovados" que sean sus diseños. Aunque admito que prefiero más lo moderno que lo histórico o de fantasía.
Reconozco que me gustaría una tienda oficial en mi país, puesto que los distribuidores que conozco cobran precios realmente muy alejados de la realidad alemana. No es posible que una figura que allá cuesta un par de euros aquí cueste el triple o hasta a veces el cuádruple. Comprendo que existen costos de importación, pero estamos hablando de países, no de planetas. El resto es simplemente usura desvergonzada.
Por mi lado sólo me queda urguetear en el mercado online local, tiendas de segunda mano y darme gustos contados con los comerciantes de la capital. Encontrar una figura en buen estado y que te guste es casi como hayar una pepita de oro después de meses de lavar y examinar guijarros en el río.
jueves, 14 de febrero de 2013
San Valentín a larga distancia
Cuando era más joven y no conocía las vicisitudes reales de estar en pareja soñaba con San Valentines perfectos dentro de mi corazón. La persona correcta, la cita correcta, el lugar correcto y el regalo correcto. Una fantasía imaginada en lo más profundo de un alma triste y solitaria que siempre anheló un poco de cariño y atención en medio de todo lo que era la vida estudiantil.
Ya de novios con cierta persona que quedó en un pasado remoto aprendí que el día de San Valentín no podía estar más lejos de lo que creí que era. Una cita improvisada en algún boliche mediocre y hasta a veces en una fecha que no correspondía. Todo el concepto de que lo pensaba merecer se iba por el caño, resultando sólo en frustración y resentimiento.
Con el tiempo aprendí a ser más flexible a las circunstancias y troleos de la vida. Mal que mal, cualquier día en que pasara con el ser amado podía considerarse como un San Valentín. Mis mejores citas han sido momentos que surgen de un segundo a otro sin siquiera planificarlo o pensarlo. Hasta una reconciliación fue una de esas maravillosas instancias.
Mi realidad actual sólo me permite un San Valentín a larga distancia, con su correspondiente celebración en un día posterior. Pero no me complico ni amargo la vida. Tan sólo disfruto el paseo y la vista de lo que me tenga la vida, aprendiendo a ser feliz con los regalos simples que me presente.
Feliz San Valentín para todos los valientes y testarudos que seguimos creyendo en el amor.
Ya de novios con cierta persona que quedó en un pasado remoto aprendí que el día de San Valentín no podía estar más lejos de lo que creí que era. Una cita improvisada en algún boliche mediocre y hasta a veces en una fecha que no correspondía. Todo el concepto de que lo pensaba merecer se iba por el caño, resultando sólo en frustración y resentimiento.
Con el tiempo aprendí a ser más flexible a las circunstancias y troleos de la vida. Mal que mal, cualquier día en que pasara con el ser amado podía considerarse como un San Valentín. Mis mejores citas han sido momentos que surgen de un segundo a otro sin siquiera planificarlo o pensarlo. Hasta una reconciliación fue una de esas maravillosas instancias.
Mi realidad actual sólo me permite un San Valentín a larga distancia, con su correspondiente celebración en un día posterior. Pero no me complico ni amargo la vida. Tan sólo disfruto el paseo y la vista de lo que me tenga la vida, aprendiendo a ser feliz con los regalos simples que me presente.
Feliz San Valentín para todos los valientes y testarudos que seguimos creyendo en el amor.
lunes, 11 de febrero de 2013
Adiós al lobo con piel de oveja
Se va, al fin, el peor Papa de los tiempos modernos abandona la palestra mundial. Un hombre despreciable ligado al mismísimo Nazismo, a la promoción del odio, la intolerancia, la falta de respeto al prójimo ajeno a la esfera de influencia del Vaticano.
Me llama mucho la atención que no pocas personas se sientan desvalidas e incluso triste frente a la abdicación papal. Cómo si dentro de su corazón se preguntaran "¿y ahora quién nos guiará?". Por supuesto, para quienes hemos elevado nuestro nivel de conciencia espiritual por fuera del plano de la religión organizada la vida sigue su curso a la búsqueda de la felicidad personal y de quienes nos rodean. Para mí es un motivo de alegría, casi de orgullo de ser humano cuando siniestros personajes desaparecen del escenario mundial, sea por muerte o por retiro. Es la evolución natural de la humanidad hacia un mundo mejor.
Faltan varios en la lista que merecen un destino similar, como los Castro, Chávez, Ahmadinejad, Kim Jong-Un. Es hora de que sus seguidores, ciegos por el fanatismo y las ansias de "pertenecer" a algo más grande que ellos, abran los ojos, se quiten la venda que tapa todos los crímenes y vejámenes cometidos en nombre de ideologías ciertamente obsoletas y vergonzosas para los tiempos actuales.
Siempre he creído en el "vive y deja vivir", agregándole "en paz". Pero cuando un racimo de individuos me viene a decir qué es lo que debo y no debo hacer con mi vida, porque de lo contrario me llevará "el cuco" (patético, por cierto) es inevitable que uno, como ser inteligente, reaccione y se pare de frente y diga BASTA, porque de mí no sacarás ni poder, ni influencia y mucho menos dinero. Que vivan su vida y que no molesten la mía, de lo contrario puedo hacer que les llueva lo peor de sus mismísimas creencias. Respeten, y serán respetados, o sino aténganse a las consecuencias de su propio karma.
Me llama mucho la atención que no pocas personas se sientan desvalidas e incluso triste frente a la abdicación papal. Cómo si dentro de su corazón se preguntaran "¿y ahora quién nos guiará?". Por supuesto, para quienes hemos elevado nuestro nivel de conciencia espiritual por fuera del plano de la religión organizada la vida sigue su curso a la búsqueda de la felicidad personal y de quienes nos rodean. Para mí es un motivo de alegría, casi de orgullo de ser humano cuando siniestros personajes desaparecen del escenario mundial, sea por muerte o por retiro. Es la evolución natural de la humanidad hacia un mundo mejor.
Faltan varios en la lista que merecen un destino similar, como los Castro, Chávez, Ahmadinejad, Kim Jong-Un. Es hora de que sus seguidores, ciegos por el fanatismo y las ansias de "pertenecer" a algo más grande que ellos, abran los ojos, se quiten la venda que tapa todos los crímenes y vejámenes cometidos en nombre de ideologías ciertamente obsoletas y vergonzosas para los tiempos actuales.
Siempre he creído en el "vive y deja vivir", agregándole "en paz". Pero cuando un racimo de individuos me viene a decir qué es lo que debo y no debo hacer con mi vida, porque de lo contrario me llevará "el cuco" (patético, por cierto) es inevitable que uno, como ser inteligente, reaccione y se pare de frente y diga BASTA, porque de mí no sacarás ni poder, ni influencia y mucho menos dinero. Que vivan su vida y que no molesten la mía, de lo contrario puedo hacer que les llueva lo peor de sus mismísimas creencias. Respeten, y serán respetados, o sino aténganse a las consecuencias de su propio karma.
lunes, 28 de enero de 2013
jueves, 17 de enero de 2013
Y repentinamente... los 80 y 90
No, no me refiero a ese sobrevalorado y panfletero programa de cierto canal de TV. Me refiero a mi propia infancia y juventud. En general no suelo acordarme de aquella época a menos que algún gatillo a los sentidos me transporte por un segundo al pasado. En cierto modo al tener un verano sin vacaciones me hace añorar esos tiempos en que uno al fin salía del colegio con su convivencia, paseo y regalitos de fin de año. Al ser uno de los primeros tres lugares de mi curso durante toda mi educación básica y media recibía un galardón extra, antesala de la Navidad.
Esas convivencias con galletas, suflitos, queque y bebida en botella de vidrio, en que uno iba al colegio en short y polera, una extraña y agradable sensación de libertad y holgura sin el asfixiante uniforme. Lo mejor era cuando recibía un juguetito nuevo, algo no muy caro, salido del mismo presupuesto del curso, pero valorado enormemente por todos. Para mí era la recompensa por estudiar, hacer mis tareas y ser responsable siempre.
Una vez finalizado dicho ritual comenzaban las preparaciones para Navidad y Año Nuevo. Salíamos con mi abuelita Pola al menos un par de veces por semana. A ella le gustaba comprar en el sector del Puerto, específicamente en calle Serrano y alrededores, cuando aún el comercio allí era seguro, familiar y sustentable. Paqueterías, jugueterías, confiterías, ferreterías, zapaterías, panaderías, boticas y tostadurías, junto con el mercado vivieron su era dorada antes de la llegada de tiendas departamentales, hipermercados y malls.
Había dos tiendas donde me gustaba vitrinear aunque no me compraran nada: una paquetería donde vendían artículos de librería y de cumpleaños, con cuadernos de colores, lápices con aroma y juguetitos sorpresa, siendo estos últimos mis mayores objetos de deseo. Mi abuelita me compraba cuando podía unas navecitas espaciales coleccionables, con las que podía inventar fantásticas historias en planetas lejanos y entretenerme toda una tarde. La otra tienda era una juguetería que traía novedades importadas ahora consideradas de verdadero culto, como los Airgam Boys y los Pin & Pon. Lo recuerdo porque precisamente tuve de ambos juguetes, también gracias a mi abuelita, pues ella entendía lo que me gustaba, incluso más que mis propios papás.
Si bien los negocios contaban con austeras decoraciones un tanto kitsch, para mí todo era preludio del magnífico día de Nochebuena, con programación infantil casi todo el día en todos los canales de TV abierta (que no habrán sido más de 4 en aquel tiempo), un día soleado y cálido, en que nos hacían comer muy poquito para tener hambre a la hora de la deliciosa cena, en la cual hasta los cubiertos parecían irradiar magia. Y luego venía el frenesí de los regalos, siempre recibiendo lo que era para mí lo mejor de lo mejor del saco del Viejo Pascuero, por lo que siempre estaré agradecido de mi familia por hacer de mis Navidades los mejores momentos de mi niñez.
La nochevieja era similar, con fuegos artificiales a medianoche en vez de regalos. Me gustaba mucho porque también era considerada una festividad familiar y la gente estaba más tranquila, pues si salía a presenciar el espectáculo pirotécnico después volvía a sus casas. Lamentablemente ahora me parece un asco por culpa de una juventud sin educación ni respeto que de gratuito no se merece NADA.
Ya después de las fiestas pasaba las tardes de verano en la frescura de nuestro pequeño jardín, con sólo algunos de mis juguetes favoritos, creando guerras sin muertos con mis soldados, palacios de tierra para mis figuras y hasta pueblos imposibles con escasas piezas de Lego o casitas de Monopolio, de hecho era lo que más me gustaba de ese juego de salón, ya que prácticamente no tenía con quien jugar y por eso tampoco nunca me llamaron la atención ni los Ludos, Loterías ni nada que requiriera a más de una persona para poder jugar.
Nunca tuvimos piscina, ni siquiera de esas inflables o de plástico rígido, de modo que si sentía mucho calor no me hacía problema. Tomaba mis figuras favoritas y las llevaba a su propia piscina: el lavamanos del baño. Iba por un taburete para sentarme, ponía el tapón y mis afortunados Airgam boys y girls tenían un día en el Spa, o desafortunadas hormigas tenían un naufragio tras otro en embarcaciones de papel o de tazos. Recuerdo que metía ambas manos al agua, cerraba los ojos y me imaginaba estar en el agua.
Diciembre y enero eran mis meses favoritos, pero llegaba febrero con esa misma sensación de día domingo por la noche en que sabes que todo vuelve a una rutina tediosa. Ver uniformes escolares en las tiendas me daba urticaria, y utilizar toda una tarde para ir de tienda en tienda buscando la mejor relación precio/calidad y probarse esa ropa que apretaba mi libertad estival era un verdadero martirio. Para mí el verano se acababa oficialmente cuando tenía la tenida completa colgando en el closet.
Extraño esos tiempos cuando todo era más tranquilo, cuando el tiempo libre se disfrutaba mucho más y parecía eterno, y jugar todos los días con los mismos juguetes era parte de una deliciosa y segura rutina. Yo creo que por eso ya adulto me siguen gustando los juguetes, y en los videojuegos de PC busco recrear esa misma sensación con títulos como SimCity, Los Sims, Civilization, etc. Esas ganas de crear historias y lugares de fantasía siguen vigentes, sobretodo en una adultez que parece presionar desde todas las direcciones, exigiendo atención a situaciones e individuos que, bajo circunstancias diferentes no miraríamos ni por si acaso.
Así que ahora me dispongo a disfrutar de mis horitas de libertad antes de que dichos individuos y circunstancias las miren con ojos celosos, codiciando mi valiosa atención.
PD: Qué rico fue bloguear, también lo extrañaba
lunes, 20 de agosto de 2012
Hotel FAUNA haciendo trabajos con taladro a las 3 de la madrugada
Hotel FAUNA generando ruidos molestos con taladro a las 3 de la mañana en Cerro Alegre, Valparaíso, Chile. Sin criterio e irrespetuoso con los residentes de su entorno.
FAUNA Hotel making loud noise using an electric drill at 3 AM in Cerro Alegre, Valparaiso, Chile. Undiscerning and disrespectful towards the surrounding residential community.
FAUNA Hotel making loud noise using an electric drill at 3 AM in Cerro Alegre, Valparaiso, Chile. Undiscerning and disrespectful towards the surrounding residential community.
lunes, 9 de julio de 2012
The Green Man: Adventures you don't see on Saturday morning cartoons
There are very few toys that remain in the market for more than one generation, or two at the very best. Since 1974, Playmobil figures have become a timeless icon in the industry. Their quality and versatility have remained flawless during the last four decades, allowing former children to give these amazing toys to their own children. It's not uncommon to find old "klickys" and their accessories in perfect condition after many years.As a role-playing toy, Playmobil inspires kids to create their very own stories using whatever they've got handy. Very often, we've seen medieval characters hanging out with cowboys, pirates, or modern policemen, resulting in colourful dialogues and original stories, interrupted only by homework or dinner time.
Using this same creative spirit, Nick Foulger took his entire collection of Playmobil figures, some of which dates to his childhood (plus a camera and his computer skills), and created a 50-page comic book, "The Adventures of Thomas Swift, The Green Man". The book tells the story of Thomas Swift, an eccentric professor of Devon University who becomes a part-time detective to investigate strange events on campus, on request of his old friend and dean of Trinity College. Mystery, kidnapping, action, time-travelling, real history, and even a pinch of British humour are all part of this adventure "for children and adults alike", as its author states.
The comic book features high quality images depicting the story, set in the Playmobil world. Figures, vehicles, buildings, furniture, and even tiny details such as envelopes and tea cups are shown in such a way that you completely forget they are photographed toys. Extreme attention has been paid thoroughly to all details, including outfits, locations, and continuity.
All of the above combined with a great story make this comic book a one-of-a-kind. Sadly, it's no longer on shelves due to a claimed copyright infringment by the toy manufacturer; such a pity, actually, due to the remarkable quality of this comic. However, instead of playing the "evil corporation" role as in many other similar cases with an overwhelming lawsuit, the German company opted to buy all the remaining stock of copies from the author himself, and offer them as gifts to visitors in one of their factories in Germany, provided that any further reading material of his creation won't be used for commercial purposes. Therefore, the lucky owners who bought the book before that now have in their hands an invaluable Playmobil collectable.
Nevertheless, Nick has re-released his comic book absolutely FOR FREE in a series of episodes in his YouTube channel, featuring original and classical music, a delightful addition to the comic's fantastic original images. The episodes are available on English, German, French, and Spanish thanks to a team of devoted translators who share the same passion for this kind of literature and, of couse, Playmobil.
New episodes are available every 10-15 days approximately, and they're worth the wait.
For more information check the following links
Official website: http://www.thomasswiftproductions.co.uk/
YouTube Channel: http://www.youtube.com/user/ThomasSwiftProd
Facebook Fan Page: http://www.facebook.com/TheGreenManComic
martes, 24 de abril de 2012
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